Windows 11: El sueño de Microsoft y la pesadilla de los usuarios
El dolor de Windows 11 Windows 11 ha sido un verdadero dolor de cabeza para millones de usuarios. Desde sus requisitos iniciales —como el polémico chip TPM 2.0 , que dejó fuera a equipos perfectamente funcionales— hasta la exclusión de procesadores aún vigentes, Microsoft logró que muchos se quedaran en Windows 10. Las actualizaciones confusas, el rendimiento irregular y la integración forzada de IA en cada rincón del sistema solo empeoraron la percepción: más lento, más exigente y más invasivo para la privacidad. El resultado: un sistema que, en lugar de enamorar, genera rechazo. El sueño de Microsoft Dentro de la empresa, Windows 11 es visto como un sucesor de los grandes saltos disruptivos: Windows 3.1, Windows 95 y Windows 98 SE . La idea es clara: Forzar la actualización de hardware. Innovar frente a la competencia. Ofrecer características únicas. Pero la realidad no encaja. Los usuarios no ven innovación, sino imposición. Y las supuestas ventajas —seguridad con TPM, IA integrada...



